Bajando la presión sanguínea gracias al uso de una droga basada en el Hachís

Un nuevo método para bajar la presión sanguínea (hipertensión) a través del uso de un compuesto que sintetiza un componente de la planta cannabis, fue desarrollado por un estudiante de doctorado en farmacología en la Escuela de Farmacología de Universidad Hebrea de Jerusalén.
Por su trabajo sobre la actividad cardiovascular de los cannabinoides (compuestos químicos derivados de la cannabis), Yehoshua Maor fue uno de los ganadores de los premios Kayne a la innovación de este año, presentados el 13 de Junio durante la 69° reunión de la junta de gobernadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
Las enfermedades cardiovasculares (CVD) cuentan con un tercio de todas las muertes en los países industrializados, y es la razón principal para las visitas a los médicos como y para la prescripción de medicamentos. Sin embargo no todos los pacientes responden bien a las drogas disponibles. No hay una droga “ideal” para la hipertensión.
La planta de cannabis –también conocida como hachís o marihuana- a través de sus compuestos químicos –cannabinoides- mostró tener un efecto benéfico para bajar la presión sanguínea –hipotensión-. Sin embargo, una desventaja en el uso terapéutico de los cannabinoides fueron sus indeseadas propiedades psicotrópicas –producción de efectos alucinógenos. Intentos de separar la acción hipotensiva de las propiedades psicotrópicas de los cannabinoides fue lograda sólo parcialmente hasta ahora.
Trabajando bajo la supervisión del profesor Rápale Mechoulam un la Univesidad Hebrea, Maor, quien nació en Brasil y emigró hacia Israel en 1998, creó una versión sintética de un constituyente menor de la cannabis llamado cannabigerol, al que se le atribuye la actividad psicotrópica.
En experimentos de laboratorio con ratas en colaboración con el profesor Michal Horowitz del departamento de Fisiología Ambiental, se encontró que este nuevo compuesto reduce la presión sanguínea cuando se le administra a las ratas en relativamente pequeñas dosis. Además las pruebas mostraron también que el compuesto trae otro efecto benéfico: la relajación de los vasos sanguíneos. Otra propiedad benéfica adicional observada en el trabajo realizado con el profesor Ruth Gallily del centro Lautenberg para la Inmunología General y de Tumores, fue que el compuesto produjo una respuesta anti-inflamatoria.
Maor cree que estas cualidades tienen el potencial para el desarrollo de una valiosa nueva droga con un mercado potencial mayor, especialmente para los pacientes que sufren de inflamación de los vasos sanguíneos como resultado de la hipertensión, y otros con irregularidades metabólicas.
Maor ya ganó el reconocimiento internacional por su trabajo con los cannabinoides, resultado de su trabajo en colaboración con Garry Milman, otro estudiante de doctorado en el laboratorio del profesor Mechoulam, por el descubrimiento de un compuesto endógeno encontrado en el cerebro que causa la relajación del vaso.
Fuente: Science Daily