Microorganismos: una parte de la solución al problema de la energía
La respuesta a uno de los problemas más grandes del mundo – la necesidad de fuente de energía limpias y renovables – puede simplemente venir de uno de los habitantes más pequeños del mundo – bacterias – según un nuevo informe, Conversión Microbiana de Energía, publicado por la Academia Americana de Microbiología.
“Imaginen el futuro de la energía. El futuro puede parecer como una nueva planta de energía en el confín de la ciudad – un insignificante bioreactor que toma desperdicios y granos sembrados localmente como maíz y devuelve electricidad para las casas y oficinas del área,” dice Judy Wall de la Universidad de Missouri – Columbia, una de las autoras del informe.
O el futuro puede tomar la forma de un auto moderno que llena su tanque en estaciones de hidrógeno. “Quizás el futuro de la energía será un artefacto en el techo de tu casa – una pequeña aplicación, conectada al sistema eléctrico doméstico, que usa la luz solar y agua para producir la electricidad que calienta tu hogar, cocina tu comida, enciende tu televisor y lava tus ropas. Todas estas tecnologías de energía futuristas pueden convertirse en realidad algún día, gracias al trabajo de las criaturas vivientes más pequeñas de la Tierra: microorganismos,” dice Wall.
El mundo enfrenta una crisis energética potencial en los próximos 30 o 50 años, según el informe. Además, quemar combustibles fósiles y la resultante emisión de dióxido de carbono y otros químicos trajeron el tema del cambio climático global, del que los efectos estamos sólo comenzando a entender. Los medios para prevenir las catástrofes de escasez de energía y ruina ambiental no son claras, pero una parte de la solución puede residir en la conversión de energía microbiana.
El método principal de la conversión de energía remarcado por el informe es el uso de microbios para producir combustibles alternativos. El informe describe en detalle los diferentes métodos por los cuales los microorganismos pueden, y son usados, para producir numerosos combustibles incluyendo etano, hidrógeno, metano y butanol. También discute las ventajas, desventajas y dificultades técnicas de cada metodología de producción como también las necesidades de futuras investigaciones. El informe también se centra en las relativamente nuevas celdas de combustible microbianas, en las que se usan bacterias para convertir fuentes de comida directamente en energía eléctrica.
“El estudio de las celdas de combustible microbianas está en pañales, y la producción y la densidad actual son bajas en los sistemas de hoy, pero el potencial de crear grandes progresos en la producción y rendimiento es enorme,” dice Wall.
Fuente: American Microbiological Society