Eco lumínico ayuda a resolver misterio de supernova

Los astrónomos usaron un "espejo interestelar" para resolver el misterio que circulaba alrededor de qué tipo de supernova era la Cassiopea A, uno de los radio-objetos más brillantes en el cielo. Cass A (como es conocida generalmente) son los restos de una explosión estelar ocurrida a unos 9.000 años luz de distancia que se cree ocurrió en el año 1680 D.C. pero hasta ahora nadie había sido capaz de explicar la naturaleza de la explosión. Para poder desvelar este misterio, los astrónomos usaron el "eco" de la luz reflejada en el polvo interestelar, lo que permitió observar el pasado de la explosión.
En los últimos 2.000 años los humanos pudieron observar 6 explosiones de super nova en la Vía Láctea, pero sólo una pudo ser observada en la actualidad, con los equipamientos modernos, limitando la cantidad de datos de los que disponen los científicos. Cuando una estrella explota, la luz es emitida en todas direcciones y sólo una pequeña porción llega directamente a la Tierra. Afortunadamente el polvo interestelar puede actuar como un espejo reflejando hacia la Tierra luz que originalmente no se dirigía a ella. Esta fue la técnica usada por Oliver Krause y su equipo del Max Planck Institute de Astronomía de Heilderberg.